Los textos jurídicos y administrativos emanan del poder legislativo, del Gobierno, de la Administración (también del ciudadano)... y emplean una estructura externa que responde a un esquema prefijado. Estas estructuras proporcionan
seguridad en la interpretación del texto y facilitan su elaboración y lectura.
Muchos textos administrativos se han convertido en formularios que el ciudadano debe rellenar.
Estos textos se caracterizan, fundamentalmente, por:
- Claridad y precisión. Para ello el lenguaje debe ser detallado, técnico, unívoco y correcto.
- Formalidad, objetividad y universalidad.
- El emisor tiene poca libertad de elección.
EL lenguaje jurídico-admnistrativo posee una serie de características propias:
- Morfosintaxis:
- oraciones complejas:subordinación;
- empleo de locuciones prepositivas o conjuntivas (a efectos de, a tenor de);
- numerosas repeticiones, subrayadas por los adjetivos citado, dicho, antedicho, mencionado.
- tendencia a utilizar oraciones pasivas y/o impersonales.
-
Léxico:
- denotativo (que no admita más de una interpretación) y culto.
- a veces resulta anacrónico.
- es abundante en tecnicismos, muchos de los cuales conceptos abstractos (quebrantamiento, embargo, jurisdicción..).
- incluye numerosos arcaísmos, muletillas, clichés y fórmulas de cortesía (para que así conste a petición..., prometo por mi honor, en virtud de lo acordado...).

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